COLOMBIA, Julio 9 de 2026. El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus previsiones sobre la economía mundial en su informe de julio de 2026, y anticipa un crecimiento global del 3% para este año, con una ligera baja respecto a las estimaciones previas de abril. Este crecimiento, aunque moderado, está influenciado en gran medida por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y los efectos del conflicto en Medio Oriente.
En el documento titulado World Economic Outlook, el FMI destaca que aunque el panorama económico mundial mantiene un ritmo positivo, la expansión se da en un contexto de menor dinamismo que en años pasados, con un crecimiento esperado por debajo del promedio de 3,5% registrado en 2024 y 2025.
Influencia de la inteligencia artificial y la guerra en Medio Oriente
El organismo internacional señala que el escenario actual está marcado por dos fuerzas principales. Por un lado, el conflicto bélico en Medio Oriente ha provocado un choque de oferta, aumentando los precios de la energía y la incertidumbre económica global. Por otro, el rápido avance y adopción de la inteligencia artificial está impulsando una nueva ola tecnológica que fortalece la inversión, la productividad y la actividad económica, sobre todo en países con alta integración tecnológica.
El impacto económico de ambas fuerzas no es homogéneo. Países exportadores de energía, especialmente aquellos fuera de la zona de conflicto, se benefician de mejores términos de intercambio. A su vez, economías con fuerte presencia en el sector tecnológico mantienen un buen desempeño pese a ser importadoras netas de petróleo. En contraposición, naciones que dependen en gran medida de la energía y tienen baja participación tecnológica enfrentan mayores desafíos y desaceleración.
Riesgos y recomendaciones para un crecimiento estable
El FMI advierte que aunque los riesgos económicos se han equilibrado en comparación con el semestre anterior, continúan inclinados hacia escenarios adversos. Entre las amenazas destacan una posible escalada del conflicto en Medio Oriente, volatilidad en los precios de materias primas, interrupciones en las cadenas globales de suministro, mayor fragmentación del comercio internacional y correcciones en la valuación del sector tecnológico.
Sin embargo, también existen factores positivos que podrían acelerar el crecimiento, como la rápida estabilización de los mercados energéticos, un mayor impulso en inversiones relacionadas con la inteligencia artificial y avances en la cooperación internacional. En este contexto, el FMI recomienda a los gobiernos mantener políticas que preserven la estabilidad de precios, fortalecer la independencia de los bancos centrales, recuperar espacio fiscal y acelerar reformas para mejorar la seguridad energética y fomentar la adopción tecnológica.
Petya Koeva Brooks, directora adjunta del Departamento de Investigación del FMI, resaltó que la imposición de aranceles entre países representa un riesgo económico menor que meses atrás, y destacó avances en acuerdos multilaterales que podrían beneficiar el comercio mundial.
Perspectivas regionales y globales
En cuanto a inflación, se prevé que la desinflación global perderá impulso, con un aumento de 4,1% en 2025 a 4,7% en 2026, para luego moderarse a 3,9% en 2027. Las economías desarrolladas crecen a un ritmo más lento, con Estados Unidos liderando la expansión con un 2,3% en 2026, apoyado en el gasto público, condiciones financieras favorables y fuerte inversión tecnológica. La zona euro tendría una expansión más débil estimada en 0,9%, debido a costos energéticos elevados y menor confianza de consumidores.
En América Latina y el Caribe, el FMI mantiene un crecimiento esperado del 2,4% para 2026, aumentando a 2,7% en 2027. Brasil mostrará un crecimiento estable cercano al 2,4%, mientras que México avanzará un 1,2% este año con mejores perspectivas para 2027. El secretario de Hacienda mexicano, Edgar Amador, expresó que la economía nacional tendrá un desempeño superior al pronosticado por el FMI.
Para las economías emergentes y en desarrollo, se anticipa una expansión del 3,8% en 2026 y 4,5% en 2027. India será uno de los motores principales con crecimientos de 6,4% y 6,7% respectivamente, impulsados por consumo y sector servicios. China, por su parte, mostrará una desaceleración con proyecciones de 4,6% y 4,1%, afectada por la incertidumbre internacional y desafíos internos.
En conclusión, aunque el FMI mantiene optimismo moderado para 2026, subraya que el futuro del crecimiento global dependerá de la evolución de los factores geopolíticos, el avance tecnológico y la capacidad de los gobiernos para implementar políticas acertadas que aprovechen las oportunidades y mitiguen los riesgos.
Redacción BusinessCol
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