COLOMBIA, Julio 9 de 2026. La Academia Nacional de Medicina entregó al nuevo equipo de salud del presidente electo, Abelardo de la Espriella, una propuesta estructurada durante ocho meses con el fin de transformar el sistema sanitario colombiano. Este documento, resultado de más de 30 sesiones sectoriales que incluyeron aseguradoras, asociaciones de pacientes, prestadores de servicios, economistas y otros actores relevantes, plantea un cambio profundo orientado a consolidar un sistema sostenible, eficiente y equitativo.
El eje central de la propuesta es la unificación de los regímenes contributivo y subsidiado en un solo esquema administrado por el Estado como asegurador único, pero con participación privada. De acuerdo con Gabriel Carrasquilla, presidente de la Academia, es necesario transitar a un sistema de salud del Estado y no de gobierno, con un plan de beneficios financiable en un horizonte mínimo de 30 años.
En esta visión, las Empresas Promotoras de Salud (EPS) dejarían de administrar directamente los recursos, pasando a ser gestoras del riesgo en salud y del riesgo operativo. Su remuneración estaría ligada a los resultados en la gestión clínica y financiera de los pacientes, lo que busca mejorar la eficiencia y la calidad del sistema.
Otro aspecto prioritario de la hoja de ruta es fortalecer la gobernanza, brindando respaldo técnico al Ministerio de Salud y a entidades como el Instituto Nacional de Salud (INS), el Invima, el IETS, la ADRES y la Superintendencia Nacional de Salud para mejorar la vigilancia financiera y operacional. Además, se propone independizar la definición del valor de la Unidad de Pago por Capitación mediante un organismo técnico autónomo, así como incrementar la transparencia a través de sistemas robustos de información y mayor participación de la Contraloría General.
En cuanto a la prestación de servicios, la Academia plantea consolidar redes funcionales integradas por instituciones públicas, privadas y mixtas, con el objetivo de garantizar atención continua entre niveles de complejidad manteniendo independencia entre aseguradores y prestadores. También recomienda implementar modelos diferenciados para zonas urbanas y rurales y fortalecer la atención domiciliaria y hospitalización en casa.
Respecto al talento humano en salud, en colaboración con la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina, se presentó una propuesta de formación centrada en las necesidades demográficas y epidemiológicas del país, priorizando médicos familiares, enfermeras y profesionales en salud mental. Se alerta sobre las condiciones laborales precarias prevalentes, como contratos por prestación de servicios y tercerización, por lo que se aconseja avanzar hacia mecanismos de vinculación más estables para el personal sanitario.
La incorporación de tecnologías avanzadas es otro pilar de la hoja de ruta. Se destaca la importancia de la inteligencia artificial generativa, telemedicina, telesalud, blockchain y genómica dentro de una política nacional que permita evaluar el sistema basándose en resultados en salud y fortalecer la prevención. La Academia señala que carece el país de una política de ciencia y tecnología en salud con perspectiva de largo plazo y plantea orientar inversiones para mejorar la capacidad institucional y la calidad del servicio.
El documento subraya que el sistema de salud colombiano recibe entre 150 y 160 billones de pesos anuales, equivalentes a cerca del 9 % del Producto Interno Bruto, provenientes del Sistema General de Seguridad Social en Salud, el SOAT, las ARL, el gasto de bolsillo y regímenes especiales. Sin embargo, estima pérdidas del 25 % por ineficiencia sin contar corrupción, lo que limita la sostenibilidad financiera del sistema.
Como medida inicial, se propone un plan de choque financiero para atender las urgencias más críticas y evitar el colapso de la red hospitalaria, garantizando la atención oportuna a los pacientes en mayor riesgo mientras se implementan las reformas estructurales.
La entrega de esta hoja de ruta representa un llamado a diseñar un sistema de salud con visión de Estado que integre la eficiencia financiera, la innovación tecnológica, la calidad en la prestación de servicios y la equidad en el acceso, temas clave para el nuevo gobierno.
Redacción BusinessCol
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