COLOMBIA, Agosto 26 de 2026. El Gobierno nacional, a través de los Ministerios de Minas y Energía y de Hacienda, ha comenzado el pago de $1,5 billones correspondientes a la deuda que el sistema eléctrico tenía con las generadoras térmicas. Sin embargo, aún persiste un saldo pendiente de $770.000 millones, que mantienen como deuda con las plantas que operan completamente o parcialmente con tecnología térmica. Esta cifra representa el 34% de la obligación total con estas empresas y es clave para la operación durante los meses críticos del fenómeno de El Niño.
Según el administrador del mercado de energía mayorista, XM, la deuda total del sistema con los generadores de energía asciende a $2,34 billones, dentro de un total general del sistema eléctrico que alcanza $4,06 billones. El desembolso reciente, que cubre aproximadamente el 66% de la deuda con generadoras térmicas, ofrece un respiro financiero a estas empresas, facilitándoles la negociación y adquisición de los combustibles necesarios para mantener la operación en septiembre.
Las generadoras térmicas han aumentado su participación en la matriz energética del país, pasando de un rango histórico entre el 30% y 35% a un actual 29% pero con proyecciones de llegar al 35% durante el fenómeno de El Niño. En términos de capacidad, esto significa un incremento de generación de 6.214 megavatios (Mw) a aproximadamente 7.606,9 Mw. Este mayor peso de las térmicas responde a la reducción en la generación hidroeléctrica causada por condiciones climáticas adversas, lo que implica también un probable aumento en las tarifas eléctricas derivado de los costos de combustibles.
Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), explicó que este pago parcial «les da un respiro a las térmicas para que sigan buscando los combustibles necesarios para operar en el momento en que más se necesitará esta fuente». Por su parte, Julio César Vera, presidente de XUA Energy, destacó la expectativa de que la generación térmica pueda llegar a representar hasta un 55% de la oferta energética, lo que genera presión sobre el suministro de gas, carbón y combustibles líquidos durante este período.
El pago también influye en la estabilidad financiera del sector y contribuye a amortiguar los efectos del alza en las tarifas eléctricas durante este tiempo crítico. Sin embargo, queda la incertidumbre frente al 34% restante de la deuda pendiente, monto que corresponde exclusivamente a obligaciones con plantas térmicas y aquellas que combinan esta tecnología con otras fuentes de generación.
En ese contexto, la situación de Air-e, compañía intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos y con una deuda acumulada con el sector eléctrico de $3,3 billones, también es un punto focal. Andeg señaló que el pago cubre la deuda corriente de esta empresa, pero advierte que es imprescindible acompañar esta medida con una revisión estructural del sistema de contratación de energía para proteger financieramente a la compañía y estabilizar su operación.
Castañeda enfatizó que la deuda de Air-e es un pasivo heredado del gobierno anterior y advirtió sobre la necesidad de diseñar un esquema de contratos a largo plazo para que la empresa no dependa exclusivamente de la bolsa eléctrica, un paso clave para mantener los flujos de pago y la sustentabilidad financiera del sistema.
En conclusión, aunque el abono por parte del Gobierno nacional representa un avance significativo para el sector energético y ofrece un alivio en plena temporada crítica, la deuda pendiente de $770.000 millones con las generadoras térmicas sigue siendo un desafío relevante en la estabilidad del suministro eléctrico y en la contención de los costos para los usuarios colombianos.
Redacción BusinessCol
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