COLOMBIA, Junio 30 de 2026. La brecha digital sigue siendo un obstáculo para la aceleración de la inclusión financiera de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Colombia, a pesar de los avances en el uso de medios de pago digitales. Así lo revela la Encuesta MiPyme Anif 2025-2026 (EMP), que analiza los hábitos de pago y las brechas financieras en este sector fundamental para la economía nacional.
Este sector representa cerca del 99% de las empresas formales del país y aporta significativamente a la generación de empleo y producción. Sin embargo, según los resultados de la encuesta, el efectivo y las transferencias electrónicas siguen siendo los principales métodos para recibir pagos, aunque su uso varía por tamaño empresarial.
Las medianas y pequeñas empresas son quienes mayormente utilizan transferencias electrónicas, con porcentajes de 80,8% y 72,8% respectivamente, superando incluso el uso del efectivo. En contraste, las microempresas y las unidades de subsistencia continúan dependiendo en mayor medida del efectivo, con un 83,6% y 83,0%, aunque estas últimas también muestran una adopción importante de transferencias electrónicas (78,3% y 79,4%). Esto evidencia que la digitalización de los pagos está penetrando a todos los segmentos de mipymes en Colombia.
En la encuesta se define que las unidades de subsistencia son un subsegmento de microempresas que se crean principalmente para complementar ingresos familiares o ante la falta de empleo formal, más que para aprovechar oportunidades de mercado o como resultado de una inversión planificada.
Además del efectivo y las transferencias, se observa una creciente adopción de otros medios digitales. Cerca de un tercio de las mipymes emplean códigos QR para recibir pagos (entre 29,2% y 33,5%), y la adopción de transferencias a través de la plataforma Bre-B, lanzada en octubre de 2025, ya alcanza entre 24,0% y 30,8% de uso. Asimismo, el uso de tarjetas débito se incrementa con el tamaño empresarial, pasando del 19,9% en unidades de subsistencia hasta un 59,6% en medianas empresas.
Estos datos destacan el potencial de tecnologías emergentes como Bre-B para fomentar la digitalización y fortalecer la inclusión financiera en las mipymes, en especial para las unidades más pequeñas. Sin embargo, persisten brechas importantes, ya que sólo el 41,9% de las empresas realiza aportes a seguridad social y muchas continúan mezclando la contabilidad empresarial con las finanzas personales.
La encuesta también indica que sólo el 36,2% de las unidades de subsistencia compara diferentes alternativas antes de adquirir productos financieros, mientras que esta práctica aumenta a 58,9% entre las medianas empresas. Esto pone de manifiesto que los desafíos no son sólo de acceso, sino también de uso eficiente y toma de decisiones financieras, especialmente en los segmentos más vulnerables.
Ante esta situación, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) ha presentado una agenda con prioridades para fortalecer el ecosistema digital en los próximos cuatro años, buscando posicionar el comercio electrónico como un motor estratégico del desarrollo económico y no sólo como un tema complementario en la política pública digital.
La CCCE destaca que el comercio electrónico colombiano alcanzó en 2025 un récord con 684,6 millones de transacciones y ventas por 145,4 billones de pesos, pero advierte que las brechas estructurales requieren políticas claras y sostenidas. María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la entidad, enfatiza la necesidad de entender que la economía digital va más allá de la conectividad, e implica infraestructura adecuada, regulación inteligente, desarrollo de talento, logística eficiente y construcción de confianza.
Entre las recomendaciones para avanzar, se incluyen mejoras en infraestructura digital, con inversiones en redes 5G y centros de datos que permitan a las mipymes escalar sus operaciones en entornos digitales, así como ampliar la cobertura y calidad de la conectividad para habilitar pagos digitales, comercio electrónico y exportaciones.
En conclusión, aunque la inclusión financiera de las mipymes ha avanzado y la digitalización de pagos muestra indicadores prometedores, el cierre de brechas digitales y de educación financiera será clave para que todas las empresas puedan acceder a los beneficios del ecosistema digital y fomentar el desarrollo económico inclusivo en Colombia.
Redacción BusinessCol
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