COLOMBIA, Julio 3 de 2026. El pronunciado descenso del dólar frente al peso colombiano ha generado una compleja situación para los exportadores nacionales, quienes alertan sobre el impacto negativo en sus ingresos y la urgencia de implementar medidas dirigidas a la reducción de costos operativos.
Entre el primero de enero de 2025 y el primero de julio de 2026, la tasa representativa del mercado (TRM) experimentó una caída significativa, pasando de COP$4.409,15 a COP$3.440,83. Esta evolución representa una apreciación aproximada del 22% de la moneda colombiana frente al dólar, factor que disminuye la competitividad y utilidad de los productos colombianos en el mercado internacional.
Javier Díaz, presidente de Analdex, gremio que representa los intereses del comercio exterior colombiano, enfatizó que la baja del dólar coincide con aumentos sustanciales en los costos de operación para los exportadores. En particular, mencionó incrementos cercanos al 30% en los costos de transporte terrestre asociados a los fletes nacionales, así como el encarecimiento de los costos laborales y de fletes aéreos internacionales, aspectos que afectan especialmente al sector agroexportador.
El representante gremial también destacó la relevancia del sistema SICE-TAC, cuya función es establecer un referente técnico para los costos de transporte. Sin embargo, actualmente este sistema actúa como un piso regulatorio rígido que limita la negociación con los transportadores y evita que las eficiencias en el transporte se traduzcan en disminuciones reales de las tarifas de flete, un punto que el sector solicita revisar urgentemente ante el deterioro de la renta exportadora.
Además de los costos operativos, se añadieron riesgos potenciales para los exportadores debido a posibles incrementos en las tarifas de energía, un insumo vital para la producción y logística. Díaz enfatizó la necesidad de soluciones estructurales en el ámbito energético para mejorar la eficiencia y reducir costos bajo un escenario de precios elevados.
En el contexto económico internacional, la reducción del valor del dólar responde a factores externos y locales, explicó Díaz. A la debilidad del dólar internacionalmente (reflejada en la caída del índice DXY) se suman las diferencias en las tasas de interés, con la Reserva Federal de Estados Unidos manteniendo tasas relativamente bajas en comparación con el Banco de la República, que incrementó la suya al 12% para contener la inflación. Estos elementos, junto con un flujo intenso de inversiones en deuda pública nacional y la incertidumbre política por las elecciones presidenciales, influyen en la apreciación del peso colombiano.
Los sectores afectados incluyen productos agrícolas como el café, banano, aguacate, flores y acuicultura, además de la manufactura. Estos segmentos ven reducida su competitividad frente a mercados internacionales, lo que pone en riesgo su capacidad de mantener o expandir sus exportaciones.
Ante esta coyuntura, el gremio propone también mejorar la coordinación interinstitucional para agilizar trámites y disminuir tiempos operativos, dado que cualquier demora implica costos adicionales para los exportadores. Esta petición se acompaña de un llamado a que el Gobierno Nacional adopte medidas concretas para aliviar la carga de los costos y fortalecer la competitividad externa del país.
