COLOMBIA, Noviembre 2 de 2026. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) emitió su balance climático oficial para el mes de octubre, con un análisis que confirma que la segunda temporada de lluvias no se desarrolló de forma habitual ni generalizada en Colombia debido a la incidencia directa del fenómeno de El Niño.
Este fenómeno, conocido por afectar las condiciones climáticas en distintas regiones del país, no implica una ausencia total de lluvias, aclaró el Ideam. Por el contrario, sus efectos pueden variar conforme a las particularidades atmosféricas locales, lo cual explica que en octubre algunos sectores hayan registrado precipitaciones por encima de los promedios históricos, mientras otros evidenciaron déficits significativos.
El déficit puntual de lluvias durante octubre se concentró en los departamentos de La Guajira, Atlántico, Cesar, Norte de Santander, Santander, Antioquia, Huila, Tolima y Vaupés, donde el volumen y frecuencia de precipitaciones se redujo notablemente, influyendo en el comportamiento generalizado de la temporada que normalmente es una de las más lluviosas del año.
Frente a este panorama, el Ideam hizo un llamado a las autoridades territoriales y a los organismos encargados de la gestión del riesgo para que se mantengan en alerta ante posibles emergencias derivadas de esta condición climática y alertó a la ciudadanía para consultar los canales oficiales y adoptar medidas preventivas relacionadas con las condiciones específicas de cada región.
Por otro lado, el departamento de Nariño se destacó en octubre por presentar excesos de precipitación en comparación con sus promedios climatológicos habituales. El instituto pronosticó que esta tendencia de lluvias abundantes se mantendría durante noviembre, un extremo que contrasta con las zonas que atraviesan déficit.
Este escenario heterogéneo genera un reto para los sectores productivos y las autoridades, que deben adaptarse tanto a las sequías parciales en ciertas regiones, como a la posibilidad de inundaciones u otros eventos asociados en áreas con excesos de lluvia. La gestión adecuada de estos riesgos es fundamental para mitigar impactos negativos en la agricultura, el abastecimiento hídrico y el bienestar de las comunidades.
En suma, el Ideam reitera que, aunque El Niño se relaciona popularmente con sequías, sus efectos se manifiestan de formas diversas en el territorio colombiano, dependiendo de factores locales que requieren vigilancia continua precisa. La invitación es a estar atentos a las actualizaciones climáticas y a las recomendaciones oficiales para afrontar de manera eficiente esta segunda temporada de lluvias afectada por este fenómeno ambiental.
Redacción BusinessCol
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