COLOMBIA, Agosto 6 de 2026. El índice de inflación en Colombia para el mes de julio se ubicó cerca del 6,2%, según las expectativas de mercado recogidas antes del anuncio oficial del DANE, que publicará el dato en los próximos días. Este nivel representaría la tasa más alta desde julio de 2024, cuando la inflación alcanzó 6,86%, marcando un nuevo repunte en el costo de vida bajo el Gobierno de Abelardo de la Espriella.
Según la Encuesta de Expectativas de Analistas de Mercados Financieros realizada por Citi, de 20 entidades consultadas, 17 previeron un incremento en el indicador anual, elevándolo de 6,14% en junio a 6,22% en julio. Sólo tres firmas, entre ellas Corficolombiana, proyectaron una desaceleración hasta el 6,1%.
Dentro de las causas principales que estarían impulsando esta mayor inflación figuran los aumentos en el rubro de vivienda, especialmente por arriendos y servicios públicos como electricidad y gas. Camilo Pérez, director de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, señaló que para julio se anticipa un crecimiento en los precios de la energía cercano al 2% y una actualización tarifaria cerca del 1% en el gas. Señaló además que la indexación de los arriendos al salario mínimo continúa siendo un factor determinante para sustentar esta tendencia.
La economista principal de Davivienda Corredores, Jackeline Piraján, agregó que la presión sobre la inflación en la segunda mitad del año también llegará por el incremento de costos en servicios y bienes regulados, destacando nuevamente energía y gas. La evolución de estos precios dependerá en buena medida del fenómeno climático El Niño, cuyo impacto podría incrementar la generación térmica, encareciendo la producción energética frente a la hidroelectricidad.
Otras instituciones, como Banco de Occidente, también pronostican una ligera aceleración del índice. David Cubides, economista jefe de dicha entidad, dijo que la inflación se verá presionada en componentes vinculados al consumo interno incluyendo alojamiento, restauración y transporte, particularmente por el alza en tiquetes aéreos registrados durante el periodo vacacional y el Mundial de Fútbol 2026.
En contraste, Corficolombiana anticipa una estabilidad en la inflación anual sobre el 6,14%, sustentada en la caída mensual del 0,1% en los precios de alimentos, especialmente perecederos como plátano, papa y cebolla, impulsada por un mayor abastecimiento agrícola. Nicolás Cruz, analista de la entidad, apuesta a que esta dinámica compensaría parcialmente el aumento en los procesados, como la carne, desacelerando la inflación anual a cerca de 5,86%.
En cuanto a las perspectivas para fin de año, el Banco de la República revisó al alza su pronóstico de inflación para 2026, estableciéndolo en 6,9%. Este ajuste responde a presiones persistentes por la demanda agregada, la política salarial, y costos laborales derivados de la jornada laboral y recargos dominicales. Asimismo, se prevé que choques de oferta vinculados a la guerra en Medio Oriente y efectos climáticos afecten los costos de fertilizantes, petróleo y energía, con posible repercusión en los precios de alimentos.
Un análisis comparativo señala que Colombia y Perú exhiben las mayores brechas negativas respecto a sus metas inflacionarias, con diferencias de 2,1 y 1 punto porcentual respectivamente. Otros países latinoamericanos, como Costa Rica, Guatemala y México, ya operan por debajo de sus metas, mostrando una mejor convergencia en sus índices de inflación.
Este escenario señala un desafío importante para la política económica colombiana, donde las presiones inflacionarias se mantienen debido a factores internos y externos, dificultando el retorno a niveles objetivo y afectando el costo de vida de los colombianos.
Redacción BusinessCol
Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de BusinessCol.
