COLOMBIA, Julio 3 de 2026. Ante la advertencia de un posible racionamiento eléctrico en Colombia debido al fenómeno climático de El Niño y a la creciente deuda del Gobierno con el sector energético que supera los 9 billones de pesos, Hidroituango propuso reactivar la denominada “Hora Gaviria”. Esta medida busca mitigar la crisis energética mediante un paquete de acciones coordinadas que permitan reducir la demanda y conservar los recursos hídricos.
La iniciativa fue presentada por Alejandro Arbeláez, gerente de la Sociedad Hidroituango, quien indicó que el país se aproxima a una situación crítica para el sistema eléctrico, por lo que respaldó la intención del presidente electo Abelardo De la Espriella de convocar con urgencia una mesa técnica multisectorial. Esta instancia, explicó Arbeláez, debería funcionar antes del 7 de agosto, fecha en que tomará posesión la nueva administración, para que todos los actores —generadores, transmisores, distribuidores, comercializadores, gremios, autoridades y reguladores— definan una hoja de ruta fundamentada en los diagnósticos existentes sobre la dinámica energética del país.
Una de las propuestas centrales es el regreso de la “Hora Gaviria”, que consiste en adelantar una hora los relojes nacionales para evacuar temporalmente el consumo en momentos de mayor demanda, principalmente entre las 6:00 p.m. y las 9:00 p.m., y así aprovechar más la luz natural. Según Arbeláez, este cambio podría disminuir el consumo eléctrico en alrededor del 2 %, un porcentaje significativo que ayudaría a aliviar la presión sobre el sistema y a prevenir posibles apagones.
Además, la Sociedad Hidroituango propone impulsar incentivos para reactivar las centrales térmicas, muchas de las cuales permanecen fuera de operación, en paralelo a un uso intensivo de la generación hidroeléctrica. El objetivo es preservar los niveles de agua en los embalses ante la temporada de menor disponibilidad de lluvias que trae el fenómeno de El Niño, la cual podría extenderse hasta noviembre de 2026. Arbeláez enfatizó que continuar dependiendo fuertemente de la energía hidráulica en este contexto incrementa la vulnerabilidad del sistema eléctrico, pues se agotan recursos que serán necesarios en el futuro cercano.
El gerente alertó que es imperativo tomar medidas que reduzcan la demanda en las franjas horarias de mayor consumo y aseguró que el esfuerzo conjunto puede evitar que Colombia enfrente un apagón. Explicó que un corte en el servicio eléctrico tendría un impacto económico elevado, estimando pérdidas cercanas a 50 millones de dólares por cada hora de interrupción.
El antecedente histórico de esta estrategia se remonta a la crisis energética de 1992-1993, cuando Colombia enfrentó prolongados cortes durante el gobierno de César Gaviria debido a factores similares, como bajos niveles en embalses y dificultades financieras en el sector. El entonces Gobierno decidió adelantar las agujas del reloj para extender el aprovechamiento de la luz solar, medida que se mantuvo vigente hasta enero de 1993 y que permaneció conocida popularmente como la “Hora Gaviria”. Esta crisis sentó las bases para una transformación significativa del sistema eléctrico nacional, incluyendo la creación de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y cambios regulatorios que permitieron mayor inversión privada y mejoras en generación y transmisión.
Con la actual coyuntura, donde se suman tanto la amenaza climática como la situación financiera del sector, Hidroituango apuesta por una estrategia integral que combine el ahorro energético mediante cambios de hábito y horarios, junto con un impulso a la generación térmica para equilibrar el sistema. Estas medidas buscan garantizar la seguridad energética y limitar el impacto social y económico que tendría un racionamiento o apagón generalizado en Colombia.
Redacción BusinessCol
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