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Interés por aprender inglés de manera virtual ha crecido un 5% en Colombia: ¿realmente se aprende igual que en una clase presencial?

  • La modalidad online gana terreno entre quienes buscan aprender inglés sin que los desplazamientos o las agendas laborales se conviertan en una barrera.
  • Datos internos de Berlitz Colombia muestran que más de 10,000 alumnos se han inscrito en clases online de inglés durante 2026, un 5% más que en el mismo periodo de 2025.

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COLOMBIA (Octubre 29 de 2026)        Durante años, aprender un idioma estuvo asociado a trasladarse a un salón de clases y sentarse frente a un profesor. Sin embargo, las nuevas dinámicas laborales y personales también han transformado la manera de estudiar.

En Colombia, esta tendencia se refleja en el crecimiento de la modalidad online. De acuerdo con datos internos de Berlitz Colombia, durante 2026 cerca de 10,000 alumnos se han inscrito en clases online de inglés, cifra que representa un 5% de crecimiento frente al mismo periodo de 2025.

Pero para quienes están pensando en comenzar un curso a distancia persiste una pregunta: ¿realmente se puede aprender un idioma igual de bien online?

“Que una clase sea online no significa que el estudiante tenga que aprender de manera aislada. Lo importante no es dónde ocurre la clase, sino qué sucede durante ella. Aprender un idioma requiere participar, hablar, escuchar, equivocarse y recibir retroalimentación”, explica Verónica Sepúlveda, Directora Académica de Berlitz Colombia, institución con 148 años de trayectoria y presencia internacional en la enseñanza de idiomas.

Cinco claves para aprender un idioma online

  1. Priorizar la interacción

Una clase online efectiva no debería limitarse a escuchar al profesor. Conversar, practicar pronunciación, responder preguntas y recibir correcciones permite utilizar el idioma de manera activa.

“Entender lo que dice el profesor es solo una parte del aprendizaje. El estudiante necesita hablar y poner a prueba lo que está aprendiendo. Mientras mayor sea la participación, mayores son las oportunidades de desarrollar fluidez y confianza”, señala Sepúlveda.

  1. Convertir el idioma en un hábito

Aprender un idioma requiere constancia. Para quienes trabajan, estudian o tienen una agenda exigente, distribuir las sesiones durante la semana puede ser más efectivo que concentrar todo el estudio en una sola jornada.

La exposición frecuente permite reforzar vocabulario, estructuras y pronunciación, además de mantener un contacto permanente con el idioma. En este sentido, una de las ventajas de la modalidad online es que facilita incorporar las clases a la rutina sin tener que sumar tiempos de desplazamiento.

  1. Crear un espacio adecuado para estudiar

Una de las ventajas del formato online es poder conectarse desde distintos lugares, pero contar con un espacio tranquilo y reducir las interrupciones ayuda a aprovechar mejor cada sesión.

Estudiar mientras se revisan correos, se realizan otras tareas o se atienden constantemente las notificaciones del celular puede disminuir la concentración y limitar la participación durante la clase. Por eso, aunque la modalidad online entrega flexibilidad, también requiere reservar un momento específico para el aprendizaje.

  1. Practicar también fuera de clase

El aprendizaje no debería terminar cuando finaliza la sesión. Escuchar podcasts, música o noticias en inglés, leer sobre temas de interés o buscar oportunidades para conversar en el idioma son alternativas que permiten reforzar lo aprendido.

“Una clase puede entregar las herramientas, pero el progreso también depende de cuánto contacto tenga la persona con el idioma entre una sesión y otra. La exposición frecuente ayuda a que el inglés forme parte de la rutina y no quede limitado únicamente al horario de clases”, explica Sepúlveda.

  1. Aprovechar la flexibilidad, pero mantener una estructura

Eliminar los tiempos de traslado es una de las principales ventajas de estudiar online, especialmente para quienes deben compatibilizar trabajo, familia y otras responsabilidades.

Sin embargo, flexibilidad no significa falta de estructura. Contar con horarios definidos, objetivos de aprendizaje y continuidad permite que la modalidad a distancia se transforme en un proceso sostenido.

“Las personas buscan soluciones que puedan integrar a su vida cotidiana. La modalidad online facilita la continuidad, pero debe estar acompañada de una metodología que genere interacción, práctica y seguimiento”, afirma el especialista.

Tecnología y aprendizaje: una dupla que sigue creciendo

El aprendizaje de idiomas a distancia también ha incorporado nuevas herramientas tecnológicas que permiten ampliar las oportunidades de práctica más allá de la clase, como plataformas de autoaprendizaje, reconocimiento de voz y soluciones basadas en inteligencia artificial.

Estas herramientas pueden complementar el trabajo realizado con un instructor y entregar al estudiante más instancias para practicar, especialmente cuando se busca ganar seguridad para utilizar el idioma en situaciones cotidianas o laborales.

“La tecnología puede ser un complemento muy valioso, pero cuando hablamos de aprender un idioma es importante que esté al servicio del aprendizaje. Lo relevante es que ayude al estudiante a practicar más, recibir retroalimentación y ganar confianza para comunicarse en situaciones reales”, concluye Sepúlveda.

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Fuente: Central de Noticias AndeanWire