COLOMBIA, octubre 29 de 2026. El presidente Abelardo De La Espriella anunció un plan para fortalecer la seguridad en Bogotá mediante el posible establecimiento de un control militar en sectores estratégicos afectados por la delincuencia. Durante un consejo de seguridad el 28 de octubre, el mandatario destacó la necesidad de ampliar la presencia de la Fuerza Pública en zonas específicas de la capital, especialmente en Sumapaz y el corredor de Usme, donde operan organizaciones criminales que generan altos niveles de inseguridad para miles de habitantes.
En su intervención, De La Espriella hizo un llamado claro: "Hay que tener control militar en Sumapaz y en el corredor de Usme". Además, enfatizó la importancia de actuar con decisión para enfrentar problemas que afectan a la ciudad desde hace años, subrayando que "el tema es quién se atreve a resolverlos". El presidente reconoció la labor del alcalde capitalino y apuntó que el gobierno nacional ahora está más articulado para combatir la delincuencia, en contraste con administraciones anteriores que no habían priorizado esta batalla.
La propuesta de militarización busca frenar la expansión de bandas criminales en estos territorios de Bogotá. Aunque el mandatario no entregó detalles específicos sobre el alcance ni las condiciones de esta medida, la iniciativa refleja la intención de aumentar el control y la presión contra el crimen organizado en zonas consideradas críticas en materia de seguridad.
Esta propuesta coincide con solicitudes previas de control militar en sectores con alta incidencia criminal como Ciudad Bolívar, Kennedy y Bosa, planteadas por el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui del Centro Democrático. Según cifras citadas por el congresista, en estas localidades se registraron 528 homicidios en 2024. Además, su planteamiento contemplaba un enfoque integral que incluía controles sobre armas y explosivos, intervenciones contra economías ilegales y acciones para proteger a comerciantes víctimas de extorsión.
El anuncio del presidente De La Espriella se dio a conocer después de la Operación Kratos, un operativo desarrollado durante la madrugada del 28 de octubre con la participación conjunta de la Policía Nacional, el Ejército, el CTI de la Fiscalía y la Alcaldía de Bogotá. Este despliegue dejó un saldo de 172 capturas y 114 diligencias de allanamiento, evidenciando resultados concretos en la lucha contra el crimen.
Entre los elementos incautados en el operativo se encuentran 11 armas de fuego, tres granadas, municiones, celulares, más de 10 millones de pesos en efectivo y diversas cantidades de sustancias estupefacientes. Entre los detenidos figura un hombre conocido con el alias "Piccolino", líder de la banda "Los Ingenieros", con más de 15 años de trayectoria delincuencial, cuya captura fue destacada durante el evento por el presidente.
Con estas acciones, el Gobierno nacional evidencia su compromiso por estrechar la coordinación entre entidades para recuperar la tranquilidad en Bogotá. La decisión de reforzar la presencia militar en algunos sectores de la capital responde a la gravedad de la situación y al impacto que la inseguridad tiene en la calidad de vida de sus habitantes.
El enfoque anunciado plantea un cambio en la estrategia de seguridad que ha estado en debate en años recientes y que invita al sector público y privado a sumarse de manera coordinada para enfrentar la delincuencia organizada. El camino por delante implicará análisis, planificación y acompañamiento constante para garantizar resultados sostenibles en la calma social y el desarrollo económico de la ciudad.
Redacción BusinessCol
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