COLOMBIA, Junio 29 de 2026. El Ministerio de Hacienda de Colombia ha ejecutado una política acelerada de emisión de Títulos de Tesorería (TES) durante 2026, utilizando aproximadamente el 78% del cupo autorizado para este año, lo que podría dejar al próximo Gobierno de Abelardo de la Espriella con escaso margen para financiarse, según un informe del Banco de Bogotá analizado por Bloomberg Línea.
Este reforzamiento de la caja nacional a través de deuda interna ha sido inusualmente rápido. Sólo en mayo, el Gobierno recaudó COP$15,1 billones mediante subastas de TES, con una proyección para junio cercana a COP$15,8 billones. Esta dinámica supera con creces el promedio mensual histórico, que ronda los COP$8 billones, y se ha logrado mediante “mega subastas” que colocaron montos superiores a los acostumbrados.
El endeudamiento interno a este ritmo ha fortalecido la liquidez estatal, con una caja en pesos que al 19 de junio alcanzó COP$23,7 billones, un incremento real de COP$13,8 billones frente al mismo periodo del año anterior.
No obstante, el informe advierte que esta aceleración también reduce significativamente el espacio restante para seguir emitiendo TES, dejando disponible sólo cerca de COP$19 billones para los últimos seis meses de 2026. De mantenerse este ritmo, el tope total del cupo de COP$85,3 billones se agotaría alrededor de mediados de agosto.
Esto representa un desafío importante para De la Espriella, quien asume el cargo en agosto y deberá responder a una necesidad de financiamiento adicional que según investigaciones del mismo Banco de Bogotá supera los COP$30 billones para el resto del año, además de enfrentar operaciones de refinanciación de deuda existentes.
Respecto a las soluciones, el análisis plantea cuatro alternativas para ampliar el margen fiscal. La primera es la ampliación formal del cupo de emisión de TES para 2026, justificada en la prefinanciación de la vigencia de 2027, un mecanismo utilizado históricamente por el país.
La segunda opción sería incrementar el uso de Títulos de Corto Plazo (TCO), donde existiría un espacio potencial para emitir más de COP$30 billones adicionales sin afectar el límite de TES vigente.
Como tercera estrategia, se sugiere fomentar más operaciones de canje de TCO por TES, que permiten aumentar la oferta de deuda interna sin consumir parte del cupo de endeudamiento autorizado. Este mecanismo desde 2025 ha permitido acceder a recursos por COP$28 billones.
Finalmente, se plantea volver gradualmente al endeudamiento externo mediante emisiones de bonos globales o créditos con organismos multilaterales. Esta alternativa cobra relevancia tras la liberación de parte del cupo de deuda externa realizada en la administración de Gustavo Petro en el marco de una estrategia de «pesificación» de la deuda.
En conclusión, el Gobierno saliente ha llevado las finanzas públicas a un punto en donde el margen para nuevas emisiones internas está prácticamente agotado, exigiendo que el equipo entrante de De la Espriella implemente rápidamente estrategias financieras diversificadas para sostener el flujo de recursos necesarios para cumplir con las obligaciones del Estado y financiar proyectos de inversión.
Este escenario fiscal limitará la capacidad de maniobra del nuevo gobierno, mientras el país continúa enfrentando desafíos estructurales en la reducción del déficit fiscal y la necesidad de fortalecer sus fuentes de financiamiento en un contexto económico global complejo.
Redacción BusinessCol
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