COLOMBIA, Septiembre 9 de 2026. El Banco de la República publicó sus Boletines Económicos Regionales (BER) del segundo trimestre de 2026, donde se destaca un crecimiento económico con características diferenciadas entre las siete regiones analizadas: Bogotá, Central Cafetera, Costa Caribe, Noroccidente, Nororiente, Suroccidente y Suroriente.
En el caso de la región de Bogotá – Cundinamarca, la economía habría registrado un crecimiento anual impulsado principalmente por el consumo de los hogares. El aumento de las ventas minoristas y de las importaciones de bienes de consumo, en especial bienes durables como vehículos eléctricos y productos tecnológicos, fueron factores clave. A pesar de ello, la producción industrial mostró una ligera caída, atribuida a la baja dinámica de la manufactura en la capital. La construcción reportó avances en obras civiles mientras que la vivienda nueva y edificaciones residenciales desaceleraron su ritmo respecto al trimestre anterior. También se observó un incremento de la inflación, aunque permaneció por debajo del promedio nacional, y una reducción en la tasa de desempleo, situándola en niveles inferiores a los del país.
La región Central Cafetera experimentó un mejor desempeño económico en el segundo trimestre, apoyado en un mayor consumo privado que estimuló sectores como comercio, industria y algunos servicios. Sin embargo, la apreciación del peso afectó negativamente los ingresos por exportaciones de café y remesas. La inflación mostró un incremento y la tasa de desempleo descendió, impulsada principalmente por mayores ocupaciones en áreas de administración pública, educación y salud.
En la Costa Caribe, el crecimiento estuvo motivado por el consumo de los hogares a pesar del debilitamiento de sectores productivos importantes. La venta de vehículos y bienes durables fortaleció el comercio, mientras que el transporte aumentó por mayor movimiento de carga y pasajeros. La industria minera, a través de la producción de carbón, y la pecuaria también contribuyeron positivamente. No obstante, la industria general retrocedió debido a la débil demanda externa y restricciones en insumos. La actividad edificadora mostró disminución, reflejada en menores áreas en construcción. La inflación fue al alza impulsada por alimentos y alojamiento, y la tasa de desempleo se incrementó en términos anuales.
En Noroccidente, la economía creció anual y fue impulsada por el aumento en consumo de bienes, integración del comercio interno con mayores ventas minoristas e incremento en importaciones. La actividad industrial creció moderadamente al igual que el transporte de carga terrestre. Sin embargo, la mayoría de los productos agropecuarios descendieron, influenciados por condiciones climáticas adversas. La inflación en Medellín mostró una tendencia ascendente, dentro de un contexto de aumento de empleo.
Nororiente registró crecimiento anual favorecido por el aumento en el gasto de los hogares y expectativas más optimistas. La manufactura y producción de carne de cerdo se fortalecieron, aunque bloqueos viales y lluvias afectaron la logística del ganado bovino, alimentos perecederos y producción de palma de aceite. En construcción, varios indicadores aumentaron, aunque las ventas de vivienda nueva disminuyeron. La inflación se mantuvo por encima de la meta y la tasa de desempleo aumentó en Bucaramanga y Tunja.
Por su parte, el Suroccidente mostró crecimiento económico anual gracias al consumo privado, apoyado en mayores ventas de bienes durables y básicos, así como en importaciones de bienes de consumo y insumos industriales. La producción manufacturera mejoró notablemente en sectores como motocicletas, químicos, minerales no metálicos y azúcar, impulsando además el transporte de carga. La construcción evidenció una contracción en área en construcción y ventas de vivienda nueva, mientras que la oferta agrícola disminuyó. La inflación aumentó de forma sostenida y la tasa de desempleo continuó descendiendo.
En Suroriente, la economía creció moderadamente, destacando el sector agropecuario a través de la producción de palma de aceite, porcicultura, arroz y sacrificio bovino, aunque con un ritmo menor al del trimestre previo. El comercio de vehículos y motocicletas aumentó por mayor disposición de hogares a comprar bienes durables. En la construcción, mientras el área causada creció, el área licenciada y ventas de vivienda nueva descendieron. La producción petrolera cayó por reducción natural de campos en Casanare y restricciones en Meta, en un contexto de precios internacionales elevados por tensiones geopolíticas. Se mantuvo además un desempleo inferior al nacional en Villavicencio y una inflación al alza.
A nivel nacional, la Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener la tasa de interés de política monetaria en 12,0% desde el 1 de julio de 2026, con el fin de controlar la inflación y favorecer la estabilidad económica, según los informes publicados recientemente, incluidos el Informe de Política Monetaria de julio de 2026 y el comunicado de la Junta Directiva.
Para mayor detalle sobre la economía regional, BusinessCol recomienda consultar los Boletines Económicos Regionales del Banco de la República, segundo trimestre 2026, que proveen un análisis completo de las variables económicas y los indicadores de coyuntura en cada zona del país.
Estos informes son herramientas claves para empresarios, tomadores de decisiones y analistas que buscan entender las dinámicas económicas regionales y su impacto en el desarrollo y la inversión en Colombia.
Redacción BusinessCol
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