COLOMBIA, Septiembre 9 de 2026. La reactivación del sector petrolero en Venezuela se perfila como un duro competidor para Colombia, cuyo crecimiento en producción hidrocarburífera ha estado limitado en los últimos años por decisiones políticas y fiscales. Tras un estancamiento de cuatro años por políticas del gobierno del presidente Petro, la industria petrolera y gasífera colombiana enfrenta una presión adicional con el resurgimiento venezolano, que ha permanecido casi dos décadas inactivo debido a las políticas de los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
El plan de revitalización venezolano, respaldado por Estados Unidos, que recientemente acordó con el gobierno interino de Delcy Rodríguez la exploración y explotación de 17 campos petroleros con reservas aproximadas de 65.000 millones de barriles, pone en el mapa a un país con reservas probadas superiores en más de 1.500 veces a las colombianas. Empresas líderes como Chevron y la italiana Eni ya firmaron acuerdos para ampliar sus operaciones en Venezuela, incluyendo la petrolera GeoPark, que opera también en Colombia y Argentina, y que ahora explotará el campo de crudos pesados Bare, con una visión de llegar a una producción de 85.000 barriles diarios para 2030, frente a los actuales 11.000.
Este nuevo escenario internacional intensifica los retos para la industria colombiana, que en julio de 2026 reportó una producción petrolera de 727.000 barriles diarios, cifra que continúa en descenso. Este contexto suma a la alta carga fiscal y la disminución en la inversión extranjera directa que la actividad petrolera del país enfrenta, dificultando su competitividad frente a sus pares regionales.
Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), señala que Colombia debe replantear su estrategia integral para competir en este nuevo panorama. Según Pearl, el país ha perdido terreno frente a otras naciones latinoamericanas y del continente que ofrecen condiciones más estables y atractivas, como Canadá, Perú, Guyana, México y Brasil. Entre los principales factores que afectan la competitividad colombiana están la inseguridad ocasionada por bloqueos ilegales, la inestabilidad en las reglas de juego y las complicaciones en los procesos de consulta previa y licenciamiento ambiental.
El dirigente gremial apunta que para atraer inversión de largo plazo es necesario implementar políticas de Estado que otorguen estabilidad y seguridad jurídica para al menos tres décadas, además de generar condiciones especiales que incentiven la inversión en un sector que enfrenta el reto del crecimiento económico nacional, marcado por un elevado déficit fiscal y altos niveles de endeudamiento.
Paralelamente, se evidencia que parte del talento humano que actualmente labora en el sector petrolero colombiano está explorando oportunidades laborales en Venezuela, lo que podría agravar aún más la situación local y aumentar la competencia entre ambos países por recursos humanos calificados.
Desde la perspectiva del exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta, la competencia de Venezuela en el mercado de crudos pesados hace indispensable que Colombia considere alianzas estratégicas, como la reactivación del acuerdo entre Ecopetrol y la petrolera estatal venezolana PDVSA. La reciente flexibilización de las sanciones por parte de Estados Unidos abre una ventana para que empresas colombianas se beneficien de la reactivación del sector en el país vecino, una oportunidad que no debe desaprovecharse.
En suma, la industria petrolera colombiana se encuentra en una encrucijada en un momento en que la competencia regional se endurece, no solo por la evolución del sector en Venezuela sino por avances en producción energética en otros países como Argentina. Para enfrentar esta coyuntura, el gobierno y los actores del sector deberán rediseñar la política pública, fortalecer la estabilidad normativa, garantizar la seguridad y fomentar un ambiente propicio para la inversión extranjera, elementos clave para sostener y ampliar la producción petrolera en Colombia.
Redacción BusinessCol
Contenido editorial elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisión de fuentes públicas. Si encuentra alguna inconsistencia o desea solicitar una corrección, puede contactar al equipo editorial de BusinessCol.
