COLOMBIA, Agosto 6 de 2026. Los primeros 100 días del gobierno de Abelardo De La Espriella se perfilan como un periodo clave para reconstruir la confianza institucional, recuperar la competitividad y redefinir la estrategia de comercio exterior y agropecuaria en Colombia. Este diagnóstico es compartido ampliamente por dirigentes gremiales y expertos, quienes subrayan la necesidad de fortalecer la capacidad estatal para ejecutar políticas, coordinar entidades involucradas y enviar señales claras de estabilidad que impulsen la inversión, productividad y las exportaciones.
Javier Díaz, presidente de Analdex, enfatiza que uno de los principales retos es restaurar la capacidad técnica del Ministerio de Comercio Exterior, que considera fundamental para retomar el liderazgo en la política comercial y articular eficazmente las operaciones de comercio internacional. Díaz advierte que el deterioro institucional de las últimas cuatro años ha limitado el desempeño del ministerio, con consecuencias negativas para la competitividad de las empresas colombianas.
En su propuesta, se destaca la urgencia de mejorar la articulación entre las entidades públicas que participan en comercio exterior, pues la descoordinación actual genera obstáculos para las compañías y retrasa el uso eficiente de instrumentos como el Plan Vallejo, las zonas francas, las comercializadoras internacionales y el Certificado de Reembolso Tributario (Cert). La tramitación prolongada de estos mecanismos dificulta la promoción y facilitación de exportaciones.
Entre las metas planteadas para el cuatrienio, figura alcanzar exportaciones cercanas a los 100.000 millones de dólares, acompañadas de una estrategia para disminuir costos logísticos y mejorar la sinergia con sectores como transporte. En el ámbito internacional, Estados Unidos es considerado el mercado prioritario donde se debe avanzar en negociaciones para eliminar el arancel del 12,5% recientemente aplicado a productos colombianos.
El Consejo Gremial respalda estas iniciativas con un llamado a fortalecer la internacionalización empresarial, reducir trámites, asegurar mayor seguridad jurídica y potenciar los mecanismos de promoción para exportar. En particular, propone crear una Oficina de Defensa Comercial y Asuntos Internacionales dentro del Ministerio de Comercio y diseñar un Plan Nacional de Diplomacia Sanitaria y Comercial para el sector agropecuario, con el fin de articular instituciones como el Ministerio de Agricultura, ICA, Invima, ProColombia, Cancillería y DNP, para responder ágilmente a barreras sanitarias, fitosanitarias y técnicas en el acceso a nuevos mercados.
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, resalta que el principal desafío del nuevo gobierno es restaurar la confianza de inversionistas y ciudadanos mediante señales claras de estabilidad institucional y disciplina fiscal. Según Lacouture, recuperar la credibilidad requiere implementar una hoja de ruta fiscal consistente con la regla fiscal, ajustar el presupuesto estatal y estabilizar la deuda pública para enviar señales positivas que impulsen la inversión productiva.
Balance y propuestas en el sector agropecuario
En el ámbito agropecuario, las opiniones son más diversas. El exministro Andrés Valencia propone revisar de fondo el modelo vigente, cuestionando las cifras oficiales de la reforma agraria y planteando una reorganización institucional que fortalezca los equipos técnicos y aclare los resultados del proceso. Entre sus prioridades figura reformar el sistema de crédito agropecuario, con cambios en la inversión forzosa y en el papel de Finagro para ampliar el acceso a financiamiento rural.
Además, Valencia aboga por proteger el suelo destinado a producción agroalimentaria frente a usos alternativos como proyectos turísticos o energéticos, y por reforzar la investigación en Agrosavia, garantizando recursos para innovación y divulgación rápida del conocimiento hacia los productores.
El Consejo Gremial coincide en la necesidad de robustecer el financiamiento rural, pero con un enfoque distinto que incluye ampliar líneas especiales de crédito, implementar programas de cobertura cambiaria para exportadores agropecuarios, y fortalecer los seguros rurales. También propone asistencia técnica universal, renovación genética de cultivos, trazabilidad ganadera y porcina, promoción del consumo nacional y políticas de productividad de largo plazo.
En resumen, tanto el sector de comercio exterior como el agro coinciden en que la prioridad para el nuevo gobierno es recuperar la institucionalidad y el liderazgo técnico para habilitar herramientas efectivas que impulsen la competitividad internacional y el desarrollo sostenible, respaldadas por un ambiente de confianza y estabilidad fiscal.
Redacción BusinessCol
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