COLOMBIA, Julio 14 de 2026. Un estudio conjunto realizado por Mastercard y FXC Intelligence reveló que las pequeñas y medianas empresas (pymes) de América Latina y el Caribe manejan pagos transfronterizos que suman aproximadamente US$23.000 millones anuales. Esta cifra refleja el dinamismo de un mercado con alto potencial, pero que a su vez enfrenta dificultades operativas y una creciente competencia entre los proveedores de servicios de pagos internacionales.
El informe indica que cerca de uno de cada nueve pagos transfronterizos requiere investigaciones o correcciones, lo que implica un impacto relevante en la eficiencia de las pymes. Además, resolver inconvenientes en las transacciones puede consumir hasta 3,5 horas del personal dedicado a estas funciones, aumentando la carga operativa de las compañías.
Los resultados del estudio se basan en un panel cualitativo con pymes de Colombia, Brasil y México, en el que nueve de cada diez empresas expresaron que estarían dispuestas a cambiar de proveedor de pagos internacionales. De hecho, hasta un 70% de los volúmenes de transacciones internacionales podrían migrar hacia entidades que ofrezcan mayor eficiencia, previsibilidad y transparencia en los procesos.
Walter Pimenta, vicepresidente ejecutivo de Productos Comerciales y Nuevos Flujos de Pagos para Mastercard Latinoamérica y el Caribe, señaló que «los pagos transfronterizos ya no son solo una transacción. Son un momento decisivo en la relación con el cliente». El directivo enfatizó que la falta de previsibilidad y visibilidad en las operaciones internacionales impulsa a las pymes a distribuir sus pagos entre múltiples proveedores, buscando la confiabilidad acorde a cada corredor de pago.
Este comportamiento representa un desafío para bancos y compañías especializadas en gestión de pagos, ya que una variación mínima del 1% en los flujos de pagos internacionales podría poner en riesgo ingresos por alrededor de US$230 millones al año en la región.
Por su parte, Daniel Webber, CEO de FXC Intelligence, afirmó que «los pagos internacionales se han convertido en uno de los principales puntos donde comienzan a fragmentarse las relaciones entre las entidades financieras y las pequeñas y medianas empresas». Esta ruptura refleja la necesidad de que las instituciones financieras adapten sus servicios para retener a las pymes en un entorno competitivo y cambiante.
Entre las barreras principales identificadas para las pymes al realizar pagos internacionales se encuentran la alta carga operativa, los múltiples procesos manuales, la gestión de excepciones y la incertidumbre respecto a los tiempos de entrega, el monto final recibido y las comisiones aplicadas. Estas dificultades motivan a que las empresas diversifiquen sus proveedores para optimizar sus operaciones y reducir riesgos.
Mastercard destacó que las entidades financieras tendrán que fortalecer su capacidad para ofrecer mayor transparencia en las transacciones, seguimiento oportuno, reducción de procesos manuales y certidumbre en cuanto a costos y tiempos de liquidación. Esto es crucial en un contexto donde el comercio internacional y la participación de las pymes continúan creciendo en la región.
