COLOMBIA, September 23 de 2026. El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, reconoció públicamente los retrasos presentados en varios frentes de la primera línea del Metro de Bogotá, aunque ratificó que la obra se entregará y entrará en operación comercial en el año 2028, según lo previsto inicialmente.
Galán destacó los avances auspiciosos que presentan algunos componentes como el patio taller, la fabricación y entrega de los trenes, además de la construcción del viaducto, que alcanzó en septiembre 18 kilómetros construidos, equivalentes a tres cuartas partes del trazado total. Sin embargo, advirtió que existen retrasos en otras tareas claves como estaciones, edificios técnicos, sistemas de comunicaciones y adecuaciones en espacio público que requieren acelerar su ejecución para evitar afectar fases posteriores del proyecto.
Según el alcalde, el retraso total frente a la proyección temprana del proyecto es del 4,76%, porcentaje que ha sido supervisado y tomado en cuenta por la Administración distrital para implementar planes de recuperación que permitan cumplir con el cronograma establecido.
Paralelamente, la Contraloría General de la República decidió elevar su nivel de seguimiento e intervención en el proyecto, asumiendo competencia prevalente para la vigilancia integral y control fiscal de los recursos públicos asignados, tanto de la Nación —que aporta el 67,81% del financiamiento— como del Distrito Capital con el 32,19% restante.
El contralor general, Jorge Laverde Vargas, argumentó esta medida por la importancia nacional del metro, el volumen de inversión y la detección de riesgos en la ejecución. La entidad creó, además, un grupo transitorio especializado y designó al vicecontralor Francisco José Chaux para coordinar las acciones de control, apoyándose en herramientas de análisis continuo para evitar que el seguimiento sea únicamente episódico.
Al corte del 31 de agosto de 2026, el avance general de la obra se ubicó en 82,33%, algo inferior al 86,79% programado para esa fecha, diferencia que la Contraloría ha identificado detalladamente en varios componentes críticos.
Los mayores rezagos se concentran en las estaciones y accesos con un atraso ponderado de 19,24%, seguido de sistemas y equipos con un 18,58%, y, especialmente, en obras relacionadas con malla vial y espacio público donde el atraso se eleva a un 52,34%.
El alcalde Galán sostuvo que pese a estas asimetrías en el avance, la fecha tentativa para la finalización de la obra —septiembre de 2027— y la puesta en marcha comercial en marzo de 2028 mantienen vigencia. Para lograrlo, la Administración enfatizó la importancia de sincronizar el desarrollo de todos los frentes claves con el avance del viaducto y la entrega de trenes, de modo que puedan realizarse las pruebas integrales necesarias para el transporte de pasajeros.
El Distrito seguirá informando periódicamente sobre el estado de los frentes que marchan acorde o por delante del cronograma, al tiempo que la Contraloría continuará supervisando si los planes de recuperación son efectivos y si se mantiene la capacidad del concesionario para cumplir los compromisos contractuales.
Este equilibrio entre el progreso global de más del 82% y los retrasos significativos en algunos elementos debe manejarse en los próximos meses con rigurosidad para no afectar el importante proyecto de infraestructura que transformará la movilidad en la capital colombiana.
Redacción BusinessCol
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