COLOMBIA, September 8 de 2026. Colombia volvió a ubicarse por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en las pruebas PISA 2025, evidenciando retrocesos en las competencias de Lectura y Matemáticas, además de mantener una fuerte influencia del origen socioeconómico en el desempeño académico de los estudiantes.
El informe oficial publicado por la OCDE revela que el país obtuvo un puntaje de 414 en Ciencias, 399 en Lectura y 381 en Matemáticas, cifras lejanas a los promedios del organismo, situados en 482, 461 y 463 puntos respectivamente. Estas diferencias significativas ponen de manifiesto el desafío pendiente en la preparación de estudiantes colombianos para aplicar sus conocimientos en contextos reales.
Las pruebas PISA, que evaluaron a más de 760.000 jóvenes de 91 países y regiones representando aproximadamente 33 millones de estudiantes, situaron el área de Ciencias como central en esta edición. Aunque Colombia mejoró en esta área en tres puntos respecto a 2022, los descensos en Lectura y Matemáticas fueron notorios, con caídas de nueve y dos puntos respectivamente.
Un aspecto preocupante señalado en el estudio es que el 43,9 % de los estudiantes colombianos no alcanzó el nivel básico de competencia (Nivel 2) en Ciencias, Lectura y Matemáticas al mismo tiempo, cifra que duplica ampliamente el promedio de la OCDE, que es del 19,7 %. Asimismo, apenas el 1,1 % de los alumnos alcanzó un nivel avanzado (niveles 5 o 6) en alguna de las áreas evaluadas, frente al 11,9 % del conjunto de países participantes.
El informe alerta particularmente sobre un deterioro en las habilidades de Lectura, destacando el aumento casi al doble de estudiantes denominados «lectores apresurados», aquellos que responden con rapidez pero de forma incorrecta. Esta tendencia es especialmente relevante, considerando la creciente importancia del pensamiento crítico y la habilidad para evaluar información en la era de la inteligencia artificial.
En cuanto a las brechas educativas, el entorno socioeconómico sigue siendo un factor determinante en Colombia, más allá del promedio de la OCDE. El informe señala que el contexto económico, social y cultural explica el 17,4 % de la variación en el desempeño académico en Ciencias, comparado con 11,6 % que es el promedio del organismo. Esta desigualdad se refleja en la diferencia de 93 puntos en Ciencias entre estudiantes pertenecientes al cuarto socioeconómico más favorecido y aquellos del cuarto más desfavorecido, lo que equivale a más de cuatro años adicionales de aprendizaje promedio.
Además, solo un 9,2 % de estudiantes colombianos en condiciones socioeconómicas vulnerables lograron ser considerados resilientes académicamente, es decir, ubicados en el cuartil superior de desempeño en Ciencias pese a sus condiciones, mientras que en la OCDE esta cifra es de 11,9 %.
El análisis también evidencia diferencias significativas por género: en Ciencias, los hombres obtuvieron una puntuación de 418 frente a 410 de las mujeres, mientras que en Matemáticas la ventaja masculina fue de 388 sobre 374. Sin embargo, en Lectura la tendencia se invierte, donde las mujeres superan a los hombres con 407 frente a 391 puntos.
Un elemento novedoso de PISA 2025 es la incorporación de variables relacionadas con el uso de tecnología e inteligencia artificial (IA) en el aprendizaje. Según el estudio, un uso moderado y académico de dispositivos digitales se asocia con mejores resultados, mientras que el uso recreativo y las distracciones digitales, presentes en el 28 % de los estudiantes en la mayoría de sus clases de Ciencias, tienden a afectar negativamente el desempeño.
En relación con la inteligencia artificial, la OCDE subraya que el impacto es complejo: los estudiantes que no recurren a herramientas de IA para tareas escolares puntúan mejor que quienes sí lo hacen; no obstante, el uso frecuente combinado con formación para evaluar la información generada puede mejorar ligeramente los resultados. Se enfatiza que la IA debe considerarse un apoyo para el aprendizaje, no un reemplazo del esfuerzo cognitivo.
Estos resultados refuerzan la necesidad de políticas educativas integrales que atiendan tanto la calidad del aprendizaje como las profundas desigualdades socioeconómicas que afectan el rendimiento escolar en Colombia. Mejorar las habilidades fundamentales de los estudiantes y ampliar la proporción que alcanza altos niveles de desempeño será clave para preparar a las futuras generaciones frente a los retos tecnológicos y sociales que presenta la década en curso.
Redacción BusinessCol
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