COLOMBIA, October 23 de 2026. El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) enfrentaría un déficit cercano a los 11 billones de pesos para finales de 2026 si el precio del petróleo Brent se mantiene alrededor de US$112 por barril, producto de las tensiones geopolíticas recientes y los ataques a instalaciones petroleras en Arabia Saudita. Esta cifra representa un aumento significativo frente a los 9,6 billones presupuestados inicialmente para cubrir dicho déficit este año.
Así lo advirtió Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, quien explicó que la escalada en el precio internacional del crudo pone en jaque las finanzas públicas nacionales y la sostenibilidad del subsidio actual en los combustibles. Vera enfatizó que, de no ajustarse el precio interno de la gasolina y el diésel, las brechas entre los precios internos y externos tenderán a incrementarse, profundizando la presión fiscal.
El experto destacó que el diferencial actual entre el precio del diésel en refinerías, superior a US$4,8 por galón, y su valor interno equivale a alrededor de 8.400 pesos por galón, lo que implica que el Fepc debe cubrir un subsidio cercano a 1,4 billones de pesos únicamente en octubre. En contraste, la gasolina corriente ha experimentado una baja en el mercado internacional, generando un alivio temporal para el fondo de aproximadamente 100.000 millones de pesos durante ese mismo mes.
Para enfrentar esta situación, Vera hizo un llamado a implementar ajustes paulatinos en los precios internos del diésel, sugiriendo incrementos mensuales de entre 400 y 500 pesos por galón. Según él, dicha estrategia permitiría equiparar los precios internos con los internacionales en un plazo máximo de dos años y evitaría disparar la inflación o generar efectos de expectativa que afecten la economía en general.
El aumento del déficit del Fepc también tiene implicaciones directas en las finanzas públicas del país, que ya muestran un déficit fiscal acumulado del 4,6% del PIB en lo que va del año. Ómar Suárez, gerente de renta variable de Aval Asset Management, señaló que el incremento en el déficit del fondo incrementa la presión sobre las cuentas nacionales y planteó la necesidad de realizar ajustes para mitigar este impacto.
Además, Suárez explicó que el diferencial de precios y los retrasos en las transferencias de recursos afectan la liquidez de Ecopetrol, al acumularse cuentas por cobrar al gobierno, lo que limita el capital de trabajo de la petrolera y complica la gestión financiera del sector energético. Aunque aumentar los precios internos podría aliviar la tensión fiscal, también advertió que estos ajustes deben evaluarse cuidadosamente por su impacto en sectores claves como el transporte de carga y la agricultura.
La evolución del déficit del Fepc estará también condicionada por factores externos, en particular por el desarrollo del conflicto en Oriente Medio que ha impulsado el alza del Brent. Suárez indicó que una desescalada ayudaría a bajar los precios internacionales y a reducir presiones, mientras que una prolongación de la crisis mantendría altos los costos y agravaría la situación fiscal colombiana.
Además, consideró que la persistencia del conflicto influye en la inflación global, afectando el costo de vida en Colombia y otros países, lo que refuerza la exposición de la economía nacional a la incertidumbre geopolítica y su repercusión en el déficit del Fepc. La incertidumbre sobre la resolución del conflicto, especialmente antes de elecciones legislativas en Estados Unidos, mantiene a Colombia en una situación vulnerable en términos de precios de combustibles y finanzas públicas.
