COLOMBIA, septiembre 21 de 2026. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible lanzó un plan de acción que busca mitigar el impacto ambiental y social generado por la presencia del hipopótamo (Hippopotamus amphibius) en Colombia, especie considerada invasora y que se ha extendido por varias regiones del país principalmente en la cuenca del río Magdalena.
Este plan se desarrollará con la colaboración de las entidades que integran el Sistema Nacional Ambiental (Sina), entre las que se incluyen las corporaciones autónomas regionales Cornare, Corantioquia y CAS, junto con el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt. La iniciativa tiene como objetivo acelerar e implementar medidas de control que permitan reducir tanto el impacto sobre la diversidad biológica nativa como los riesgos que esta especie representa para las comunidades locales, en línea con los objetivos de la Agenda ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades) del Gobierno.
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, resaltó que el plan estará fundamentado en la mejor evidencia científica disponible y que permitirá establecer mecanismos de intervención efectivos, con un fuerte componente territorial que reconoce la importancia del trabajo conjunto con las corporaciones regionales. De esta forma, la decisión y ejecución del plan no recaerán solamente en la capital, sino que fortalecerán el papel de las autoridades ambientales locales que conocen la dinámica específica de cada territorio.
El hipopótamo fue introducido a Colombia en la década de 1980 de manera ilegal y, debido a la abundancia de fuentes hídricas y alimento, sumado a la ausencia de depredadores naturales en la región, ha tenido una expansión significativa. Actualmente se calcula que hay cerca de 200 individuos, con proyecciones que sugieren que podrían llegar a mil para el año 2035 si no se adoptan medidas efectivas de control.
La proliferación de esta especie ha generado repercusiones negativas en los ecosistemas y la fauna autóctona, afectando especies como el manatí, el chigüiro y la nutria, además de modificar suelos y recursos hídricos. También se han registrado situaciones que implican riesgos para la seguridad de las comunidades humanas cercanas a las zonas afectadas.
Enfatizando la importancia de un enfoque integral, el Ministerio subraya que el plan apunta a proteger los recursos hídricos, preservar la biodiversidad nativa y salvaguardar la integridad de las personas. Con esta estrategia, Colombia busca gestionar de manera eficaz los desafíos que implica la invasión de hipopótamos y asegurar la sostenibilidad ambiental en las regiones involucradas.
Redacción BusinessCol
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