COLOMBIA, Septiembre 23 de 2026. El déficit en la balanza comercial de Colombia podría cerrar el año 2026 como el más alto en la historia del país, debido principalmente a la apreciación del peso frente al dólar y al aumento significativo de las importaciones, según datos recientes y análisis de expertos del sector económico. El fenómeno, hasta ahora inédito en magnitud, pone en alerta a empresarios y autoridades frente al impacto que este desequilibrio tendrá en la economía nacional.
Hasta julio, el déficit comercial alcanzó los 11.042 millones de dólares, impulsado por un crecimiento acelerado de las importaciones que en ese mes alcanzaron un récord histórico de 7.968,1 millones de dólares, informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Esta situación responde en parte a la valorización del peso colombiano, que se ha fortalecido más del 15% en lo corrido del año frente al dólar, encareciendo las exportaciones y facilitando la adquisición de bienes extranjeros.
A diciembre de 2025, el déficit comercial cerró en 16.376 millones de dólares, su cifra más alta hasta ahora registrada. Los pronósticos indican que en 2026 se superará ese monto, debido, además de la tasa de cambio, a la baja productividad del sector real, lo que dificulta el crecimiento de las exportaciones y contribuye al desequilibrio externo. Así lo afirmó Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), quien describió el panorama como un «año muy malo en materia de comercio exterior» y enfatizó la importancia de empezar a trabajar ya en ajustes fiscales de cara al próximo año.
Díaz explicó que el aumento de las importaciones corresponde a productos esenciales como gas, maquinaria, equipo de transporte y alimentos, y señaló que el verdadero desafío está en aumentar las exportaciones. “La actual tasa de cambio no favorece este objetivo”, señaló, resaltando la necesidad de fortalecer los esfuerzos para dinamizar la venta de productos colombianos al exterior. Sin embargo, también apuntó que en periodos con tasas de cambio más favorables el país no ha logrado aprovechar suficientemente estas condiciones para aumentar su capacidad exportadora.
Por su parte, Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, coincidió en la previsión de un déficit comercial más amplio para finales de 2026 y subrayó la ausencia de una agenda robusta en materia de productividad que potencie exportaciones en momentos favorables del tipo de cambio. El analista aseguró que para afrontar este desequilibrio es fundamental corregir el déficit fiscal, el cual asciende a 3,9% del Producto Interno Bruto (PIB) a la fecha, en un contexto donde Colombia enfrenta déficits gemelos recurrentes —tanto fiscal como comercial.
El último año en el que Colombia evitó esta dualidad fue 2013, cuando reportó un déficit fiscal de 2,3% del PIB, pero un superávit comercial de 2.206 millones de dólares. Desde entonces, ambos desequilibrios han persistido simultáneamente, afectando la estabilidad macroeconómica. Díaz afirmó que para superar esta situación, es clave realizar ajustes fiscales que permitan que sectores distintos al minero-energético logren despegar y crecer.
Salazar añadió que el elevado déficit fiscal impacta la liquidez del mercado local, lo que incrementa el déficit comercial, haciendo indispensable sanear las finanzas públicas para recuperar un equilibrio sostenible. Aunque reconoció que algunos países tienen simultáneamente superávit comercial y déficit fiscal, aclaró que esa situación se da en economías con desequilibrios menos pronunciados que el colombiano.
En este sentido, el economista destacó la importancia de brindar estabilidad jurídica y claridad tributaria para que las empresas, particularmente las extranjeras, puedan plantear estrategias de largo plazo y no reaccionar continuamente a las fluctuaciones del tipo de cambio. Un entorno competitivo y eficiente favorecería la inversión y contribuiría a corregir los desequilibrios externos.
Como respuesta a esta coyuntura, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció la inminente radicación de una Ley de Rescate Fiscal, prevista para octubre. Este proyecto busca una reducción del gasto público equivalente a 2,2% del PIB, equivalente a entre 40 y 45 billones de pesos, medidas que se reflejarían en el presupuesto actualizado del próximo año. Se espera que esta iniciativa pueda aliviar las finanzas públicas y, de forma indirecta, dinamizar el comercio exterior.
No obstante, hasta que no se concreten estos ajustes, persiste la incertidumbre en los mercados sobre la deuda pública, lo que hace que bonos y tasas de TES pierdan valor y encarezcan el financiamiento para Colombia, lo que también influye en la capacidad del país para revertir los déficits duales que enfrenta.
En conclusión, 2026 podría marcar un punto de inflexión en la balanza comercial de Colombia, que refleja los retos estructurales que enfrenta la economía nacional en materia fiscal y productiva, además de los desafíos cambiarios. La coordinación entre políticas públicas para mejorar la productividad, estabilidad fiscal y promoción exportadora será clave para evitar que el déficit comercial alcance niveles históricos que afecten el crecimiento y estabilidad del país.
Redacción BusinessCol
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